El pensamiento es un jardín híbrido presenta seis décadas de labor artística y cultural de Francesco Mariotti (Berna, Suiza, 1943) y María Luy (Puerto Maldonado, Perú, 1950), revelando una obra pionera que entrelaza tecnología, colectividad, naturaleza y compromiso social. Desplegada en las salas del Museo de Arte de Lima – MALI y del Museo de Arte Contemporáneo – MAC Lima, la exposición propone una amplia mirada al Archivo Mariotti-Luy que se encuentra en comodato en el MALI. Este archivo contiene documentación histórica (fotografías, recortes de periódico, revistas, afiches, películas, y otros materiales) desde los años sesenta hasta el presente sobre varios momentos clave de la producción cultural local e internacional. Junto a estos documentos, se exhiben numerosas obras que reconstruyen la trayectoria de ambos artistas entre Perú y Europa.
La exposición toma como punto de partida el concepto de lo híbrido, el cual ha sido un eje central en la producción artística y cultural de ambos artistas. Para Mariotti, lo híbrido no es una simple mezcla de elementos, sino una forma compleja de existencia que integra componentes aparentemente opuestos, como la tecnología y la naturaleza. El concepto deriva de sus instalaciones llamadas Jardines híbridos (o Jardines cuánticos), donde convergen elementos distintos. Para el artista, lo híbrido está asociado al plástico, la basura y el consumo, e igualmente a la magia, la poesía y el arte. Es artificial y natural, orgánico y sintético. Es decir, se trata de una práctica de resistencia y de transformación.
En un momento en que la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos sobre la relación entre humanidad, tecnología y naturaleza, esta exposición ofrece una mirada cercana a varios desarrollos pioneros en este campo. Presentamos obras nunca antes exhibidas en Perú que proponen experiencias multisensoriales y luminosas. Aquellos trabajos tempranos anuncian el desarrollo de inteligencias artificiales que emergen en diálogo con diversas tradiciones culturales y cosmovisiones, desde el dadaísmo hasta los mitos amazónicos. La exposición también incorpora un trabajo de gestión cultural que ha sido el motor de la prolífica producción creativa de Francesco Mariotti y María Luy.
Miguel A. López y José-Carlos Mariátegui
Curadores
Secciones en el MAC Lima
La exposición se presenta en las salas 1 y 2 y se ha distribuido en las siguientes secciones:
1: PROTOTIPOS, MÚLTIPLES Y ECONOMÍA PARTICIPATIVA (SALA 2)
Esta sección reúne fotografías, estampillas, prototipos y objetos múltiples producidos entre 1968 y 2015, que reflejan el interés de Mariotti por crear objetos seriados de escala y costo accesibles. La producción en serie respondía a la investigación estética y tecnológica, cuestionando las dinámicas tradicionales del mercado del arte. G-M-Aktie (1968), con Klaus Geldmacher, es una múltiple de 100 unidades que convierte a cada comprador en accionista del 1% de la instalación de Documenta 4, redistribuyendo valor artístico como bien colectivo. Mariotti sostuvo esta práctica como una herramienta crítica de diseminación artística, alineándose con la economía participativa, los bienes comunes y los modelos cooperativos descentralizados.
2: PRINT ATELIER, VIDEO ARTE Y DIVAGACIONES ZOOMORFAS (SALA 2)
En 1981, la familia Mariotti-Luy se trasladó a Locarno, Suiza, y colaboró con Rinaldo Vianda en la Galleria Flaviana. Mariotti dirigió talleres gráficos desarrollando experimentos gráficos y audiovisuales. Creó la serie Videoretratos (1982), exploración innovadora que fusiona fotografía, video y arte gráfico, y participó activamente en VideoArt Festival Locarno. Obras destacadas incluyen esculturas zoomorfas que integran materiales industriales, sensores y computadoras. Se incluye también una serie de postales realizadas por Luy en 1982, mezclando dibujos realizados por sus hijas, fotografías de prensa de la guerra del Líbano y el rol del arte en las luchas anticoloniales.
3: LAS TRES MITADES DE INO-MOXO (SALA 1)
Las tres mitades de Ino Moxo (1981) fue realizada en Locarno como acompañamiento visual a la novela homónima del poeta César Calvo. La invitación a ilustrar esta narración de visiones chamánicas con el curandero amazónico don Manuel Córdoba Ríos originó una obra que entrelazaba motivos asháninka con circuitos electrónicos. El resultado es un lenguaje visual híbrido que converge saberes ancestrales con tecnología occidental. Se incluyen también esculturas lumínicas recientes que abordan lo amazónico desde la lucha medioambiental, en respuesta al asesinato de defensores de la tierra y del agua.
4: LIBRERÍA “EL CÓNDOR” (SALA 1)
La Librería El Cóndor fue un proyecto cultural de María Luy tras su mudanza a Suiza. Fundada en 1983 en Locarno, a finales de 1986 se trasladó a Zurich, donde operó hasta 2020. Especializada en literatura hispanoamericana, se consolidó como un espacio de referencia para la cultura latinoamericana en Europa.
Funcionó como plataforma activa: Luy organizó presentaciones, debates y actividades comunitarias, fortaleciendo el diálogo entre grupos migrantes y el contexto suizo. Promovió proyectos participativos como La pobreza según mis vecinos en 400 metros (2004), indagación sobre percepciones de pobreza entre comunidades sociales cercanas. La iniciativa reflejaba el carácter político del proyecto, que buscaba promover el encuentro y la reflexión colectiva.
La exposición en el MAC Lima se complementa en el Museo de Arte de Lima – MALI donde se pueden encontrar 7 secciones:
1: ME VOY A BUSCAR QUIEN SOY
La trayectoria artística de Francesco Mariotti, desde sus años formativos, se desarrolló entre Suiza y Perú. Tras pasar su juventud en Perú, estudió en la Academia de Bellas Artes de Hamburgo entre 1964 y 1968. Su obra temprana refleja procesos sociales y políticos de la época, así como la influencia del debate intelectual de los años sesenta y el impacto de la Revolución Cubana de 1959. En sus trabajos posteriores se advierte una indagación que interroga las formas de representación convencionales. Su participación en Cruzin’4 en 1967 subrayó su interés por los procesos colaborativos que definieron sus intervenciones artísticas posteriores.
2: TEMPLOS DE LUZ Y MULTISENSORIALIDAD
Mariotti colaboró con Klaus Geldmacher en el Proyecto Geldmacher-Mariotti, presentado en la Documenta 4 de Kassel en 1968. Esta obra monumental consistió en una estructura cúbica metálica iluminada, diseñada como un espacio multisensorial. En 1969, presentó El movimiento circular de la luz en la X Bienal de São Paulo, que posteriormente fue exhibida en Art Basel (1970) y en la VII Feria Internacional del Pacífico en Lima (1971), la cual fue pionera en su manera de concebir una experiencia artística inmersiva. Esta pieza marcó su regreso al Perú.
3: PARTICIPACIÓN Y ARTE TOTAL
En 1971, Mariotti coorganizó Contacta, un Festival de Arte Total en el Parque Neptuno de Lima, que cuestionaba las formas convencionales del arte y sus circuitos restringidos. El evento promovió manifestaciones artísticas populares y masivas, integrando expresiones de diversos grupos sociales. La segunda edición, Contacta (1972), contó con el respaldo de SINAMOS del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas. En septiembre de 1972, Mariotti se trasladó al Cusco como jefe de difusión de ORAMS VII, impulsando proyectos significativos como el semanario Chaski y los Festivales Inkari y Hatariy. Desarrolló obras centradas en los tocapus incas como sistemas de comunicación. En 1979, a su regreso a Lima, participó en la organización de una nueva edición de Contacta en Barranco.
4: OH CULTURA! (RECICLAJES Y REGISTROS)
A inicios de los ochenta, María Luy, Francesco Mariotti, Charo Noriega, Herbert Rodríguez, Juan Javier Salazar, Mariela Zevallos y Armando Williams conformaron E.P.S. Huayco (1980-1981), grupo caracterizado por la aproximación social al arte usando materiales reciclados. Su obra emblemática fue la monumental imagen de Sarita Colonia con latas recicladas instalada en una duna frente a la Panamericana Sur en 1981. Paralelamente, Mariotti exploraba materiales cotidianos en obras como Pan Francés (1978) o Kapinguri (1979), presentadas en “Reciclaje” (Galería Camino Brent, 1980). Estos ensamblajes desafiaban las expectativas de eternidad del arte burgués mediante la resignificación de los residuos.
5: PRINT ATELIER, VIDEOARTE Y DIVAGACIONES ZOOMORFAS
En 1981, la familia Mariotti-Luy se estableció en Locarno, Suiza, donde Mariotti colaboró con Rinaldo Vianda en la Galleria Flaviana. Allí dirigió talleres gráficos y desarrolló experimentos gráficos y audiovisuales. Creó la serie Videoretratos (1982), exploración innovadora que fusiona fotografía, video y arte gráfico, y participó activamente en VideoArt Festival Locarno. Obras destacadas incluyen Big Chief (1983) y esculturas zoomorfas con Klaus Geldmacher integrando materiales industriales, sensores y computadoras. Estas investigaciones anticipan su reflexión sobre la relación entre lo natural y lo artificial.
6: TECNOESCULTURAS
A mediados de los ochenta, Mariotti desarrolló esculturas que combinaban elementos tecnológicos con formas animales. Colaboró con el programador Manolo Rodríguez en el desarrollo de Chullachaqui 5, un programa experimental de procesamiento aleatorio de textos y sonidos. Esto originó obras interactivas inspiradas en mitologías amazónicas, como Rana (1987), una escultura con voz sintetizada que recita poesía. Durante los noventa, colaboró nuevamente con Geldmacher en Das Glühwürmchen Projekt (1989), incluyendo esculturas solares y experimentación biotecnológica. Sus tecnoesculturas incorporan reflexiones sobre ecología, espiritualidad y memoria colectiva, destacando Gran guacamayo precolombino (1992), Femme Fatale (1996) y Templo de las Luciérnagas (1996).
7: JARDINES HÍBRIDOS Y MEMORIALES POR LAS LUCHAS MEDIOAMBIENTALES
Desde mediados de los noventa, Mariotti desarrolló las series Jardines híbridos y Jardines cuánticos: instalaciones con materiales heterogéneos —plásticos reciclados, botellas PET y luces LED— construyendo hábitats naturales y artificiales. La luciérnaga se convirtió en símbolo central, cuya bioluminiscencia es un indicador de ecosistemas sanos. Estas instalaciones articulan una crítica a la devastación ambiental y a la lógica depredadora urbana, imaginando modelos alternativos de convivencia. Proyectos recientes abordan la migración, la alimentación y la lucha medioambiental, como Tomatl (2009) que reflexiona sobre biodiversidad versus monocultivo. La serie Firefly Memorial (2017-presente) trata sobre la persecución de defensores medioambientales a nivel mundial.
